¡Hola a todes! Como recordaréis, el año pasado y, por éstas fechas, el mundo comenzaba su particular stand by, como resultado, muchos proyectos se quedaron en el tintero y muchos discos en el olvido, uno de ellos fue el último lanzamiento de  Five Finger Death Punch: “F8”. Aprovechando su aniversario, ya que salió a la luz el 27 de Febrero de 2020, nos hemos propuesto desempolvarlo, así que, ¡abrochaos los cinturones y que comience el viaje!

El disco comienza con “F8”, tema que da nombre al álbum, una intro instrumental y épica, donde las guitarras y la batería son las protagonistas, el grupo empieza a calentar motores para “Inside Out”, segundo tema del disco, un tema oscuro, contundente y con fuerza, donde Ivan Moody, su vocalista, hace lucir su rango de voz,  alternando entre sus tonos más guturales y melódicos, su nuevo batería, Charlie Eugen, tampoco se queda atrás, controlando la situación hasta que las guitarras entran en acción y acompañan al vocalista hasta llegar al momento más top del tema, donde el speed guitar se hace dueño y señor del tema, un auténtico trallazo.

“Full Circle” y “Mother May I (Tic Toc)» son el tercero y octavo tema del track, temas que, personalmente, me recuerdan a Ministry, tanto por sus ritmos, como por su composición y oscuridad. Ambos tienen un riff de guitarra rompedor y son capaces de hacer levantar a un muerto.

Por lo que respecta al cuarto tema, “Living the Dream”, es un tema de metal alternativo, mucho más melódico,  sin perder la esencia heavy del grupo, tiene unas buenas guitarras hardrockeras, que harán disfrutar a los más clásicos, fusionadas, a su vez, con un sonido que me recuerda a Dimebag Darrel.

A continuación llega “A Little Bit Off”, es el tema que menos me gusta del disco, me recuerda a una radiofrecuencia, pegadiza pero sin aportar demasiado.

Con “Bottom Of The Top”, el grupo vuelve a ponerse serio, cuenta con unas guitarras muy cañeras, un batería de lujo y una voz gutural de diez, además de con una parte muy melódica a modo de paréntesis (supongo que nos querían dar tiempo a respirar), con lo que consiguen un contraste muy bueno entre su lado más violento y otro más oscuro. Siguiendo el mismo rumbo de la anterior, encontramos “To Be Alone”, donde las guitarras se entronizan, es una de mis canciones favoritas, personalmente me recuerdan a los temas más oscuros de Nickelback y otros grupos de postgrunge y metal alternativo del mismo estilo.

El grupo aprovecha “Darkness Settles In” para relajarse antes de volver al ataque y con todo el equipo. Se trata de un tema muy bonito y fino, un medio tiempo intenso y melódico, muy al estilo de las baladas de Disturbed.

Como os comentaba, el grupo tomaba impulso con éste último tema y se lanzaba al vacío sin paracaídas y ni falta que hace, “This is War” es un tema que te sacude por completo, es uno de los temas más heavies y duros del disco, con el que te destrozan,  es inevitable ponerse en pie y comenzar un pogo por el salón de casa. En ésta ocasión no puedo evitar pensar en Rage Against the Machine.

Con “Leave It All Behind”, vuelven a recuperar un sonido más industrial y groove, la voz del vocalista me lleva a pensar en Andreas Bergh (Deathstars) , por su registro y tono, aunque no guarden mucho que ver en cuanto al estilo, un detalle muy guapo eso de acabarlo con un speed guitar al final. Siguen cobrando intensidad y dureza con “Scar Tissue”, donde lo melódico se mezcla con unos buenos riffs y una batería cojonuda antes de pasar a “Brighter Side os Grey”, último tema del disco antes de los bonus extra, una bonita balada donde nos dejan clara la influencia de Metallica en el grupo, ideal si os gusta cantar y dejaos llevar por la música.

Me alegra que el grupo nos haya dejado tres temas como, porque es donde se encuentran mis dos canciones favoritas del álbum: “Making Monsters”, creo que debería ser uno de los temas principales, porque es de lo mejor que les he escuchado, es un tema cañero, oscuro, pesado y muy corrosivo. Y, “Death Punch Therapy”, es otro tema de la ostia, muy muy heavy, ideal para disfrutar haciendo headbanging, intenso de principio a fin y con un estribillo muy pegadizo. Por último volvermos a encontrar, “Inside Out”, versión radio del mismo tema del grupo y que marca un buen broche de oro para el disco.

¿Nota? Como mínimo le pongo un 9. Creo que es un buen disco que marca el 13 aniversario del grupo, pero espero que pronto nos tengan nuevo material y que hayan sabido aprovechar este año de parón. Y, ahora… ¡Dale al play!

 

Reseña realizada por: Jessy Killer